Cobrando por ventanilla. Por Fernell Ocampo Múnera

respiraderoIlustración tomada de Internet / miviterbo.com 

Toda mi vida he sido inmensamente afortunado, pues tuve la oportunidad de seleccionar mis amigos. Realmente un círculo limitado, pero de permanente tertulia. Ya he dicho: siempre ha sido motivo de controversia porque tengo un concepto estricto sobre los ídolos que crean la sociedad. Más aún soy motivo de mofa. Respeto, deportistas que ganan millones de pesos al día por su capacidad y que en su vida particular son un desastre, pero admiro a científicos, inventores, personas humanitarias, líderes cívicos, religiosos.

Todo mi trabajo cultural ha tenido inspiración con objetivo didáctico, tratar de reconocer situaciones singulares de la naturaleza o de la sociedad, pero mi número llega al clímax, al poder hablar de los héroes mundiales: médicos, enfermeras (os), personal de servicios generales en clínicas, hospitales, centros de salud. Y ... con nombres específicos, tributo de admiración y reconocimiento a todo ese personal que expone su seguridad y la familia para servirle a la humanidad. Hablo de mis amigos del alma, médicos Alberto Franco, Edgar Beltrán, Jorge Iván Duque, David Ricardo Cardona.

Dios creó al hombre y en Egipto surgen las casas de la vida en las que se formaban los jóvenes para que trataran a las personas enfermas, a través de un servicio gratuito y disponible en todo momento y… nacen los médicos para cuidar la máxima creación de Dios el hombre.

Y ... claro que tengo mis ídolos, mis paradigmas: Jesús de Nazaret, Siddhartha Gautama, Leonardo da Vinci, Julio Verne, La Madre Teresa de Calcuta, personas que convirtieron su existencia en el capítulo de vida, prototipo de buen hacer, personajes dignos de admirar e imitar. Y en América: Abrahán Líncon, José de San Martín, Manuel Elkin Patarroyo, Jorge Reynolds, Álvaro Salóm Becerra, Germán Castro Caicedo, Yamid Amat, Julián Parra, Diego Reyes. Y… en la provincia, en mi Viterbo Caldas: Luis Alfonso González, Diego Pannesso, Nelson López, Diego Zapata, Nelson Hincapié, el joven maestro Gonzalo Jiménez. Claro que tengo personas a quien admirar, tengo mis ídolos y ... sé muy bien por qué.Cada uno tiene una fortaleza que lo hace distinto a los demás y estoy seguro que quien piense distinto a mí, no está equivocado, respeto su criterio. Ese es su pensamiento.

Y ... cómo no nombrar los conductores de las ambulancias, los camilleros, la policía, los bomberos, los agricultores, los que transportan los productos destinados a abastecer tiendas, supermercados, hipermercados, las personas que atienden estos lugares, los periodistas de la prensa escrita, la radio, la televisión. Sí señores: tengo mis héroes, tengo mis ídolos y hoy estoy  cobrando por ventanilla.


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