“Los sueños son como las cometas”

cometas

Ilustración tomada de Facebook. 

“Los sueños son como las cometas”

“sin el viento no suben al cielo, pero requieren quien guie su vuelo”

El mundo de los niños es un lugar poblado de quimeras, imaginación, sueños,  seres fantásticos y relatos mágicos, sin embargo, con el crecimiento, los años, la crianza, la educación y la madurez, va disminuyendo hasta desaparecer en el momento en que es más importante en nuestra vida, para nutrirnos con optimismo, alegría, creatividad, recursos, seguridad, autoestima, y energía, porque todo ello junto, es lo que nos aporta para vivir, el haber disfrutado plenamente una infancia feliz.

 

Es ésta la razón que mueve constantemente a los adultos, a vivir etapas de nostalgia y regresión a sus días juveniles, como un mecanismo de recuperación o recarga del ímpetu perdido, situación que aunque genera alegría y causa alivio, en muy poco contribuye a reparar el daño ocasionado a aquellos niños que sufrieron la pena de no haber tenido una infancia feliz, pero lo más lamentable y grave, no es el sufrimiento y la amargura acumulada como frustración por los afectados, que por este camino, ven fracasar lo que pudo ser una vida promisoria de éxitos y bienestar, sino lo que ello significa para generaciones y pueblos enteros que pierden la posibilidad de desarrollar el talento humano, y con él alcanzar, mejorar sus condiciones de vida, su bienestar y desarrollo.

Hacemos énfasis en estas apreciaciones, para reclamar que tanto maestros, como padres y cuidadores, así como las autoridades gubernamentales de todo los niveles y condiciones, deben privilegiar los espacios, los recursos y las actividades que fomenten en la juventud y la niñez las actividades lúdicas, deportivas, físicas, culturales y recreativas no solo como instrumento didáctico y pedagógico, sino como parte de una política pública  nacional, que estructure un verdadero proyecto de país centrado en el desarrollo integral de la población  y el individuo a partir de sus potencialidades y expectativas.

Su ausencia hoy, explica la falta de una actitud dinámica y proactiva de nuestra juventud, así como la indolencia por actividades al aire libre y vinculadas con el disfrute de la naturaleza, frente a la atracción que les ofrecen otro tipo de recursos como la tecnología, con sus juegos interactivos, el alcohol, las drogas, o el sexo precoz, ocasionando tanta dependencia como imposibilidad para liberarse y tomar la iniciativa frente a los retos que demanda la sociedad,  y que permitirían una verdadera transformación de nuestras comunidades.

“COMETA”

Tengo un sueño de altura,

un vértigo de nube,

un fresco aletear de ilusión;

ven, atrévete conmigo,

navegaremos juntos

sobre este océano azul,

compartiremos la caricia tierna y cálida

del sol añejo al atardecer,

el beso vital del aire,

la sonrisa  del niño,

la nostalgia del abuelo.

Seremos majestad de águila

que en el abismo infinito,

disfruta el triunfo de volar.

Desatemos las amarras

del tormentoso pasado

y ésta tarde de Agosto

seamos libertad de viento,

arco iris, fantasía, levedad.