Y…ASÍ PASA

egan

Egan Bernal. Ilustración tomada de Internet

Y…así pasa aquí, en la China y en la Cochinchina. Egan Bernal para iniciar su periplo hacia el triunfo, inicialmente le tocó luchar contra la falta de apoyo oficial. Rifas, apoyo de su familia, solidaridad de la comunidad y…cuando inició su ascenso, fue cobijado por un patrocinio en el exterior.

 

Lucha. Brega. Disciplina. Tesón. Interés. Sacrificio. Y aparece su triunfo en Francia.

Ahora sí: comunicado presidencial, homenajes oficiales, reconocimientos como héroe nacional. Recibimiento en masa y todos reclamamos nuestra parte. Este es un común denominador al que todos los jóvenes que se preparan entre afugias y logran el éxito, se tienen que someter.

Aquí, allá, acullá, nada es diferente. En todas partes es lo mismo. Así es la costumbre. Qué le vamos a hacer. Mientras tanto celebremos el éxito de Egan que es el nuestro, al menos en el pueblo pueblo, en los de abajo, esta clase de manifestaciones son sinceras y espontáneas, nacen del corazón.

Y el detalle de Bernal de no aceptar esas fruslerías oficiales, es máximo acto de dignidad y fuerte lección de reproche. ¡Tomen pa´ que lleven! Así debe ser. Nadie debe arrogarse el derecho de usufructuar el triunfo de quien lo ha conseguido en lucha a brazo partido contra el desdén y el desgreño oficial.

Mientras tanto no nos olvidemos de Nairo Quintana, Rigoberto Urán, Fernando Gaviria, Darwin Atapuma. Y qué decir de Martín Emilio Rodríguez, Lucho Herrera, Santiago Botero, Fabio Parra, Álvaro Pachón, Oliverio Rincón, Javier Suárez, Rubén Darío Gómez, por nombrar algunos.